sábado, 13 de octubre de 2012

¿Cómo utilizamos la tecnología?

¡Hola a todos!
En esta semana (días 8 y 10 de octubre) comenzamos lanzando una pregunta al aire, ¿de qué sirve la tecnología sin una buena metodología? Como punto de partida, tenemos que decir que existe una especie de secuencia que debemos seguir para un buen planteamiento.
Para empezar, hay que tener claro qué hacer. Tras ello, hay que saber el nivel de los sujetos a los que va dirigido (mediante una prueba inicial). Seguidamente se haría un agrupamiento en función de esta prueba. Además de todo esto, debemos tener en cuenta el tiempo disponible (horario), es decir, cómo lo voy a organizar, el saber que objetivos y contenidos tienen una relación de dependencia (por lo que es posible que hubiera que revisar los objetivos y contenidos pues puede darse la situación de que tuviéramos una hipótesis errónea acerca del nivel de los sujetos) y saber también la metodología que voy a utilizar, la cual tiene que estar también en consonancia con los objetivos. Con esto quiero decir que si lo que quiero es que aprendan ciertos conocimientos, utilizaré una metodología directiva, pero si por el contrario quiero que piensen y deduzcan, usaré una metodología más reflexiva, y hablando de reflexión, éste es un momento reflexivo para el profesor justamente por lo que hemos comentado; qué hacer y cómo deben estar en unidad. Ahora bien, en función de la metodología que se escoja, hay que tener en cuenta lo siguiente:
  • Ver si la agrupación es correcta.
  • Organizar los contenidos.
  • Temporizar la acción.
  • Decidir qué medios voy a utilizar (teniendo en cuenta el tipo de alumnos, las acciones didácticas concretas que voy a resolver con el medio, la pregunta, ese medio ¿para qué?, la formación de los alumnos con relación a ese medio y el conocimiento por parte del alumno del código que voy a utilizar).
  • Ver si ese medio existe (ver si es apropiado o hay que adaptarlo, o crearlo si no existe.La forma más sencilla es mediante un repositorio, que es un lugar en la red donde los profesores de manera voluntaria ofrecen proyectos o materiales que ellos mismos han producido, los que habrán que adaptar; hay una gran disponibilidad de información en la red).
Para poner en funcionamiento todo este planteamiento, tendré que establecer elementos para ver que todo va en orden, es decir, una evaluación final del modelo para ver si está funcionando (seguimiento del profesor). También que el alumno se pueda auto evaluar (seguimiento del alumno). Estos procesos producen feedback. Como conclusión y respuesta a la pregunta lanzada al comienzo de esta entrada, queda claro que una tecnología si no lleva consigo una buena metodología no sirve para nada pues por el hecho de usar tecnologías no garantiza ni que se aprenda más ni de que la clase sea mejor. Los efectos de éstas dependen de la planificación realizada y de cómo las introduzca el docente en su metodología.
Hablando de introducir tecnologías,la introducción de las TIC puede haber influido en un cambio fundamental en cuanto a metodología y objetivos ya que ahora el alumno toma la decisión de buscar sus materiales, de organizarlos y de construirlos.La responsabilidad del profesor en los antiguos modelos pasa ahora al alumno que es responsable de su proceso de aprendizaje, por lo que se da cierta autonomía al alumno y el profesor pasa a ser como un guía, como un tutor en base a criterios científicos validados, lo que puede tener como pequeño inconveniente el que limite la creatividad y posibilidad de encontrar nuevos modelos científicos. Por último, en cuanto al tipo de alumno que puede trabajar con las TIC en este sentido será aquel que posea:
  • Responsabilidad, pues decidirá que hacer. Debe asumir su responsabilidad.
  • Capacidad de organizarse (lo que se debe fomentar desde temprana edad para que tenga la capacidad de tomar decisiones).
  • Disponibilidad de tiempo.
  • Investigación científica. Es esencial para un alumno autosuficiente.
  • Visión amplia del otro en sentido cultural, que comprenda e interprete el porqué se hace algo dependiendo de la cultura. Para ello es necesario formación religiosa pues está ligada a la cultura.

En cuanto al profesorado, se reivindica la formación del mismo en el manejo de las TIC. Se habla de competencias digitales del nuevo profesor entendidas como saberse comunicar con las nuevas tecnologías; se obsesiona en formar a los profesores en estas técnicas ignorando que son las mismas que cuando había que utilizar el vídeo u otros materiales. Vuelve a surgir la pregunta de porqué este medio aquí y ahora, pero dada la rapidez en la evolución no podemos centrarnos en las ventajas e inconvenientes de un medio, no disponemos de ese tiempo de reflexión para ver si esa tecnología es beneficiosa o no. Lo mismo ocurre con las nuevas tecnologías, que cada día aparece algo nuevo que aparca todo lo anterior y de manera más rápida lo que nos lleva a no poder reflexionar acerca de incorporar una u otra y simplemente la incorporamos aunque a veces es por la presión social (ya que si todo el mundo se comunica por una red social al final acabas por abrirte una cuenta). En educación ocurre que a veces utilizamos unas tecnologías que pueden favorecer o no la comunicación en el aula, por lo que como ya se ha mencionado lo que hay que hacer es investigar para ver si es beneficiosa o no, por tanto la educación del profesorado debe dirigirse a:
  1. Saber comunicar con las nuevas tecnologías, ver como aprovecho comunicativamente las posibilidades que me da ese medio y ver como puedo introducirlo en mi metodología.
  2. Supervisar el material construido por el alumno. El profesor debe estar en condiciones de poder evaluar ese material (debe estar al día, conocer principios del conocimiento científico, metodologías actuales, estar actualizado en su materia...). El profesor como tutor que sigue al alumno e interviene lo menos posible salvo a demanda del alumno, actuará de apoyo y guía.
  3. Estar abierto a nuevas propuestas y ser capaz de valorarlas. Debe ser capaz de analizar la nueva propuesta y aceptarla en el caso de que sea buena, debe ser evaluada con criterio.
  1. Estar preparado en un espacio multicultural, ya que el alumno trabaja en dichos espacios y a veces les piden cosas que ellos no hacen.
  2. Capacidad de colaborar con otros compañeros para poder transmitir esas técnicas a sus alumnos, debe estar formado en esa formación colaborativa.
  3. Ser investigador. Tiene que evaluar permanentemente lo que hace, al igual que el alumno.

Como problemas, podemos encontrar que la incorporación de nuevas tecnologías supone mayor dedicación de tiempo por parte de los profesores aunque por contra hace suponer que está disponible todo el tiempo y hace que en la relación profesor-alumno el factor tiempo no influya, pero no es verdad que eviten tiempo al profesor. Además tiene que ir supervisando alumno por alumno por lo que requiere más tiempo con o sin tecnologías, pero aún se requiere más tiempo si se tiene que elaborar un material el cual debe ser actualizado casi permanentemente.
Por último, para acabar esta extensa entrada donde hemos hecho mucho hincapié en la utilización de las TIC por parte de profesorado y alumnos, en su formación, acabaremos hablando de la institución administrativa, la que consideramos como el gran problema, y no las TIC. La administración está pensada para que profesores y alumnos coincidan en espacio y tiempo físico, aunque con las TIC podría hacerse virtualmente, cosa con la que están en desacuerdo, pues están formadas para que se de una relación muy concreta, de ahí que digamos que el problema de las TIC es la organización administrativa, que debe adaptarse a las nuevas disponibilidades.

A pesar de lo denso de esta entrada, espero que os haya quedado claro lo necesario para trabajar con TIC. ¡Nos vemos pronto!

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